Un error del IMSS cambió para siempre la vida de una familia; hoy piden apoyo para Óscar, que cumple 20 años parapléjico
Un error del IMSS cambió para siempre la vida de una familia; hoy piden apoyo para Óscar, que cumple 20 años parapléjico.
En el año 2005, la vida de la familia Flores Guerrero cambió para siempre, por una negligencia del Instituto Mexicano del Seguro Social. Óscar Flores tenía 15 años cuando comenzó a registrar complicaciones en el corazón. Llegó el día en el que debía ser intervenido quirúrgicamente, en el Centro Médico de Occidente de Guadalajara.
El doctor a cargo de la cirugía, se aventuró a realizar un procedimiento sin contar con las herramientas necesarias; esta negligencia provocó que Óscar cayera en estado de shock y perdiera la vida por unos minutos.
“En este proceso quirúrgico tenían que haber cortado el doctor una parte de la aorta que se me estaba cerrando y sustituirla con un injerto, este injerto era un ‘tubo de dacrón’, este tubo desafortunadamente en el momento de la cirugía, no se tenía, sin embargo el doctor lo que hizo fue cortar el pedazo de la vena y unir cada extremo de la vena”
“Y al momento de mandarme a terapia intensiva, recibo la visita de mi papá, todo bien, recibo la visita de mi mamá, y al verla a ella comienzo a llorar y de la emoción el corazón se acelera, empieza a bombear pues la sangre con mayor fuerza y esta unión no resistió la presión de la sangre y se desprendió, lo que me provoca a mí caer en shock, me desprendí de la vida por unos minutos”

Derivado de lo anterior, Óscar sufrió un infarto medular, que hoy lo mantiene con una paraplejia por lesión en los niveles torácicos T5 y T7, sin poder mover sus piernas.
Ahí empezó la primera batalla legal de la familia Flores Guerrero en contra del IMSS. Se emprendió una demanda por negligencia que fue confirmada en los tribunales. El Instituto pagó 170 mil pesos como indemnización y desde entonces está obligado a brindarle atención vitalicia, es decir, servicio médico, de por vida a Óscar, sin importar su derechohabiencia.
“Nosotros habíamos pedido más de millón y medio pesos por el daño que se había ocasionado, sin embargo las palabras del seguro fue que el daño que me hicieron no ameritaba tanta cantidad de dinero y nada más nos dieron 170 mil y la atención médica de por vida sin importar mi condición como derechohabiente, yo en este momento era menor de edad, estaba yo vinculado al número de seguro social de mi papá”
Un año después, en 2006, la familia decide mudarse desde Colima hasta Aguascalientes, para que Óscar pudiera recibir terapias de rehabilitación en el Centro de Rehabilitación e Inclusión Infantil Teletón CRIT Aguascalientes. Aún requería de servicios médicos públicos derivado de las secuelas de lo ocurrido tras su intervención. Fue asignado al Hospital General de Zona Número 2 del IMSS.
En 2010, Óscar fue víctima de lo que señalan, sería la segunda negligencia del IMSS en brindar atención médica. Juana Guerrero, madre de Óscar, explica cómo lo que empezó siendo un simple grano que no fue atendido a tiempo por el IMSS en Aguascalientes, terminó en una fístula y múltiples úlceras que desde hace 15 años, invaden el cuerpo del joven.
Óscar se encontraba en la Ciudad de México estudiando cuando la omisión de revisar aquel forúnculo comenzó a presentar las primeras consecuencias. En el seguro popular de Tlalnepantla, los doctores que le atendieron lo señalaron: esto se pudo haber evitado.
“Si, fue como un granito en su glúteo derecho y pues llamó mucho la atención pero se le atiende porque digo pues es como un barrito, como una grasita como algo así y pues con el tiempo se fue haciendo un poquito más grande, o sea lo llevamos a recibir esa atención, ‘no pasa nada, está bien, no tiene nada, no es infección’, pero no se le hicieron estudios tampoco obviamente, entonces, pues ya el como gatea, el se sienta en ocasiones en el piso, a lo mejor los mismos movimientos ocasionaron que se abriera, entonces ya cuando se abre pues ya era una como muchas personas podemos conocer como una ‘conejera’ que se le hizo ya una infección muy muy grande interna, entonces ya estaba fuera de control” narra Juana Guerrero.
“Y si nos dijeron, esto se pudo haber evitado si se hubiera trabajado a tiempo, ¿qué es lo que tenían que haber hecho? en ese momento ver el absceso, o lo detectan como absceso y hacer una desbridación” explica Oscar.

Trece años después, en 2023, Óscar emprende la segunda batalla en los juzgados contra el IMSS, pues el instituto desconoció la demanda que habría garantizado atención vitalicia, sin importar la derechohabiencia, por aquel error que cambió su vida permanentemente.
“Cuando se mete el juicio de amparo, se mete el juicio de amparo porque no me brindan la atención médica vitalicia, yo no estaba vigente laboralmente, entonces, la vigencia de por vida está con el número de mi papá, cuando nosotros empezamos con el juicio de amparo, empezamos porque no me estaban atendiendo lo de la fístula, no me estaban dando las citas que yo necesitaba”
El tercer y último incidente, se registró hace apenas unas semanas. El pasado 2 de enero, ante la falta de recursos para adquirir materiales de curación, las úlceras se infectaron y Óscar fue internado. Acusa que no se le realizaron las intervenciones correspondientes, poniendo en riesgo su salud.
“Pues es ahí donde yo y bueno mis papás y yo nos damos cuenta de que hubo una negligencia porque no se hizo nada, me metieron al quirófano dos veces con anestesia, la primera, en la primera intervención yo escucho al doctor que dice ‘no hay nada que quitar, no hay nada que hacer, nada más lávale aquí y aquí, pero pues no, no hay nada que cortar, todo lo veo bien’ por propias palabras del cirujano, entonces la segunda intervención pues igual lo mismo, nada más me lavaron, duré 15 minutos en el quirófano cuando un lavado quirúrgico si requiere un poco más de tiempo, de atención, de manipulación”
Los gastos para medicamentos e insumos, corren a cargo de Óscar y su familia. Acceder al antibiótico de alto espectro que requiere, es complejo, pues se le ha señalado que este solo se proporciona si está hospitalizado e insumos como antisépticos, gasas, guantes de látex, jabón antiséptico, pañales, entre otros, no están disponibles en el centro médico.
“Y los insumos, o sea hablar de los insumos en un tema de verdad que también me ha dejado a mi muy muy mal, porque digo, si los tienen, ¿por qué nos los niegan? y yo cuando estoy adentro o sea me doy cuenta de que si los tienen muy muy limitados, a enfermeros a enfermeras, a lo mejor hasta los mismos médicos, que les limitan ya mucho el material”
Los médicos han informado a Óscar que ya no puede continuar sus actividades laborales, derivado de las recientes complicaciones en su salud. Óscar ha intentado iniciar el trámite para acceder a una pensión, pero ésta le ha sido negada.
“Que no alcanzan las semanas cotizadas, el director de la clínica dos, personalmente le dijo a mi mamá, una vez que le quiten los clavos, su hijo tiene que ir a medicina del trabajo, para que medicina del trabajo le empiece a hacer el proceso de la pensión, porque su hijo definitivamente ya no puede laborar, dos médicos ya ahí me dijeron que no podía ya seguir trabajando… exactamente, mi mamá se presenta, el mismo diciembre, antes de que salgan de vacaciones y le dicen a ella ‘señora es que a su hijo le faltan 40 semanas para poder ser candidato a la pensión”
Hoy, Óscar y su familia apelan a la buena voluntad de la ciudadanía, a apoyos económicos o en especie, para adquirir los insumos médicos necesarios, una nueva silla de ruedas y el respaldo legal para iniciar una nueva batalla ante tribunales en contra del Instituto Mexicano del Seguro Social, a fin de señalar las últimas negligencias y reclamar la pensión que requiere, pues el futuro laboral y la seguridad social de Óscar, es incierto.
Las personas interesadas en aportar cualquier tipo de apoyo a Óscar, pueden comunicarse al 449 592 94 71.
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