Francia blindará el país con 70 mil policías ante nuevas protestas y la amenaza de violencia
Las autoridades francesas desplegarán un contingente de 70 mil policías y gendarmes en todo el territorio nacional este sábado, acompañado por el cierre preventivo del Museo del Louvre y otros recintos culturales emblemáticos de la capital, en un intento por evitar una nueva ola de violencia tras los graves disturbios registrados la semana pasada.
El país europeo se prepara para una jornada de movilizaciones convocadas para denunciar el alto costo de la vida. A las marchas se prevé la incorporación de estudiantes, integrantes del sindicato CGT y activistas del movimiento de los "chalecos amarillos", cuyas históricas protestas contra la Injusticia social sacudieron a Francia en 2018 y 2019.
Aunque las manifestaciones han sido prohibidas en urbes como Lyon, Niza y Montpellier por razones de seguridad, se esperan concentraciones masivas en ciudades como París y Marsella.
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, detalló que el operativo de seguridad incluirá vehículos blindados, cañones de agua, helicópteros y unidades policiales de élite para resguardar edificios públicos.
"Ha habido numerosos llamados en redes sociales por parte de grupos radicales de extrema izquierda para cometer actos de violencia y vandalismo. También ha habido nuevos llamados al saqueo", alertó Nuñez, al tiempo que advirtió que las fuerzas del orden serán "absolutamente inflexibles" y aplicarán un enfoque de "muy firme" detención contra los alborotadores.
Ante el riesgo de desmanes —que en la última jornada dejaron incendios, asaltos a edificios públicos y saqueos en comercios—, el Ministerio de Cultura instruyó el cierre preventivo de recintos clave como el Louvre, los museos de Orsay y Picasso, así como el Grand Palais, con el fin de resguardar a visitantes, personal y obras de arte.
La tensión social forzó también la cancelación del programa del fin de semana de Art Basel Paris, una de las ferias de arte contemporáneo más prestigiosas del mundo, la cual albergaría a 211 galerías internacionales en el Grand Palais. Los organizadores mantuvieron abierto el acceso solo durante el viernes, argumentando que la seguridad de los asistentes era la máxima prioridad.
La atención del gobierno también se centrará en Orléans, ciudad ubicada a 110 kilómetros al sur de París, donde entre 20 mil y 30 mil manifestantes alborotarán las calles en protesta contra la extrema derecha.
La movilización, impulsada por más de 50 organizaciones sindicales, estudiantiles y de izquierda, coincide con la celebración del Congreso del Partido Nacionalista de Marine Le Pen, previo a las elecciones presidenciales del próximo año.
Al respecto, Le Pen —quien encabeza las encuestas de preferencia electoral— acusó a los grupos de izquierda de intentar "perturbar el congreso democrático de un partido político", aunque confió en que el dispositivo de seguridad desplegado por el gobierno garantizará el desarrollo pacífico del evento.
_
Ahora puedes decir en voz alta "Alexa, reproduce Radio BI" y también escucharnos en Spotify.
Síguenos en Facebook, Instagram, WhatsApp, X, TikTok y YouTube. Mantente informado en tiempo real.