Más de veinte personas detenidas en Nueva York tras disturbios por las Finales de la NBA
Aficionados se enfrentaron en las calles de Nueva York tras el partido.
El sorteo pudo ser mucho más cruel. A México le tocó abrir su propio Mundial, en su propio estadio y dentro de un Grupo A que sobre el papel parece amable: ni una potencia europea de primer nivel ni un coco sudamericano. El problema es que el fútbol rara vez respeta el papel.