Lo ames o lo odies, América celebra su aniversario 110

AMÉRICA ANIVERSARIO 110

Lo ames o lo odies, el Club América ha representado el fútbol mexicano a lo largo de su historia. Entre éxitos y polémicas hoy el América celebra 112 años de existencia, por lo que el fútbol mexicano celebra la existencia del club ganador de toda la historia del fútbol mexicano, aunque claro, está no es una historia perfecta.

“El nacimiento del ave”

Ante la fiebre que crecía por el fútbol en nuestro país en la capital nació la idea de crear un equipo, en aquel entonces, la idea estaba lejos del fútbol profesional pues un grupo de estudiantes que no pasaban de los 13 años del Colegio Mascarones crearon un equipo con los mejores futbolistas que había en el plantel.

Dos años antes, en el Colegio Marista “La Perpetua”, había iniciado el sueño de tener un equipo de fútbol, fundando así el equipo “Colón”, sin embargo, el mayor reto era el compromiso, pues lejos de sus tres jugadores habituales y su entrenador Eugenio Cenoz decidió que lo mejor era unir fuerzas con otro equipo.

Fue entonces que el 12 de octubre de 1916 ambos equipos se unieron para concretar la fusión, al ser un nuevo inicio se discutió la nueva identidad del club en su totalidad. Durante esa junta realizada en los llanos de “La Condesa”, Pedro “Cheto” Quintanilla propuso el nombre que haría historia en el fútbol mexicano: “América”.

Aunque los primeros años no fueron sencillos, y claramente el equipo tuvo que adaptarse a sistemas de juego profesionales, entre ellos fichar jugadores extranjeros para potencializar la plantilla con el paso del tiempo, su primer época dorada no tardaría en llegar.

El Club América conquistó su primer campeonato de Liga en la temporada 1924-25, bajo la dirección de Rafael Garza Gutiérrez, conocido como “Récord”, quien fungía como entrenador y jugador. Las Águilas terminaron invictas, con 10 victorias y dos empates en 12 partidos, además de registrar 22 goles a favor y apenas cuatro en contra. Alfredo García Besné fue el máximo goleador del equipo con 10 anotaciones. El triunfo decisivo llegó ante Asturias, al que derrotaron 1-0 con un gol de Juan Terrazas.

Un año después, en la temporada 1925-26, América consiguió el bicampeonato tras una campaña muy disputada. Luego de terminar empatado en puntos con Asturias, ambos equipos tuvieron que disputar una serie de desempate. Después de repartirse las victorias en los primeros dos encuentros, los azulcremas se impusieron 1-0 en el partido definitivo, el 9 de mayo de 1926, nuevamente con Juan Terrazas como protagonista al marcar el gol del título.

La tercera corona llegó en la campaña 1926-27, cuando América se proclamó tricampeón y obtuvo la Copa Challenger, trofeo reservado para el primer equipo que conquistara tres campeonatos consecutivos desde la fundación de la Liga. El título se definió ante Aurrerá, al que los americanistas derrotaron 2-1 con dos anotaciones de Benito Contreras en los últimos diez minutos del encuentro disputado el 5 de junio de 1927.

Finalmente, en la temporada 1927-28, América completó una hazaña histórica al conquistar cuatro campeonatos consecutivos. La victoria por 7-3 sobre Germania FV fue determinante para asegurar el primer lugar de la clasificación. En aquel encuentro destacó Pedro Suinaga con cuatro anotaciones, mientras que Ernesto Sota también dejó su nombre en la historia del club al marcar cinco goles en un solo partido durante aquella campaña.

Aquella generación, en la que sobresalen figuras como Rafael “Récord” Garza, Juan Terrazas, Alfredo García Besné, Ernesto Sota y Pedro Suinaga, protagonizó la primera gran época dorada del América. La racha terminó después de la temporada 1927-28 y marcó uno de los primeros capítulos de la historia del conjunto azulcrema.

La primera Copa México del América

Aunque la década de 1930 estuvo marcada por la falta de títulos de Liga para el América, el equipo encontró una recompensa en la Copa México de la temporada 1937-38. Los azulcremas conquistaron el torneo al derrotar 3-1 al España en la final, disputada el 24 de julio de 1938 en el Parque España, con anotaciones de Enrique Ostos, Francisco Argüelles y Octavio Vial.

El América había debutado en la Copa México el 9 de julio de 1933 con una contundente victoria de 9-2 sobre el Sporting Club. Su primera oportunidad de levantar el trofeo llegó en la final de 1936-37, pero cayó ante Asturias. Un año después, el conjunto capitalino consiguió revancha y celebró su primer título en esta competición, con una plantilla en la que figuraba Luis “Pirata” Fuente, una de las grandes figuras del futbol mexicano.

Durante aquella época también destacaron jugadores como el guardameta Rafael Mollinedo, recordado por su valentía bajo los tres postes. Además, América disputó numerosos encuentros internacionales que fortalecieron su presencia fuera de México, entre ellos una victoria de 2-1 sobre el Athletic Club en 1935 y un triunfo de 2-0 frente al FC Barcelona el 20 de junio de 1937. Ese mismo año, también empató 2-2 ante la destacada Selección Vasca.

Otro nombre fundamental fue Octavio Vial, autor de uno de los goles en aquella final de Copa México y quien se convertiría en el máximo goleador histórico del club durante más de cuatro décadas, hasta la llegada de Zaguinho. Así, en medio de una etapa complicada en la Liga, el América encontró en la Copa México un título que mantuvo viva su historia de éxitos.

El primer “Clásico Nacional”,  la rivalidad más importante de México

Entre el final de la década de los 50’s y principio de los 60’s, América encontraría a su némesis futbolístico y que desencadenaría la rivalidad más importante y pasional del fútbol mexicano que más tarde sería conocida como “El Clásico Nacional”. 

En la temporada 1959-1960, Fernando Marcos, técnico del América, hizo declaraciones que al Guadalajara no le gustaron para nada, pues luego de que el América dominara al Guadalajara Oro, Atlas y Chivas, Marcos dijo con seguridad que para ellos era “rutina”.

“América no viene a Guadalajara a ganar, eso es rutina... marquen 20-20-20”, sentenció.

A raíz de eso, las Chivas tomaron las declaraciones de manera personal, dejando episodios en encuentros posteriores con marcadores humillantes y episodios violentos.

Encima, había un duelo de identidades entre ambos clubes, pues desde la perspectiva del aficionado, Chivas representaba al equipo del pueblo, la tradición y la identidad nacional al jugar estrictamente con futbolistas mexicanos, además de vivir su época dorada como el famosísimo Campeonísimo, mientras que el América se asoció con el poder económico de la capital y la contratación de costosas figuras y jugadores extranjeros, asumiendo el papel del "villano" perfecto frente al héroe tapatío. 

Al día de hoy se contabilizan 266 partidos entre Chivas y América. En total se contabilizan 84 empates, 83 victorias por parte de las Chivas y si, América comanda la rivalidad con un total de 99 victorias.

América en las garras del “Tigre”

El 22 de julio de 1959, América tuvo una transición que marcaría el resto de su historia, pues con Emilio Azcarraga Milmo en el trono azulcrema, vinieron los mejores años del club, pero también el papel de villano que ha trascendido generación tras generación en el balompié mexicano.

La llegada de Emilio Azcárraga Milmo, conocido como “El Tigre”, a la dirección del América en 1959 marcó un antes y un después en la historia del club. Bajo su gestión, la institución dejó atrás una etapa de austeridad para convertirse en una potencia económica y deportiva, apostando por grandes fichajes, una mayor proyección mediática y una identidad que transformó al conjunto azulcrema en uno de los equipos más populares y polémicos del fútbol mexicano.

El proyecto comenzó a rendir frutos en la cancha durante la década de los sesenta. En la temporada 1965-66, América conquistó su primer título de Liga de la era profesional, dando inicio a una etapa de crecimiento que se consolidaba en los años posteriores. La década de los ochenta representó uno de los periodos más exitosos de la institución, con títulos como los de las temporadas 1983-84 y 1984-85, el torneo Prode 1985 y el bicampeonato de las campañas 1987-88 y 1988-89.

Uno de los proyectos más emblemáticos de Azcárraga Milmo fue la construcción del Estadio Azteca, inaugurado en 1966. El inmueble se convirtió en la casa del América y en uno de los escenarios más importantes del fútbol mundial, al albergar partidos de las Copas del Mundo de 1970 y 1986. Su construcción también simbolizó la ambición de una institución que buscaba consolidarse entre las más importantes del país.

La contratación de figuras internacionales fue otra de las características de aquella administración. Jugadores como el brasileño José Alves, conocido como “Zague”, el chileno Carlos Reinoso y el argentino Héctor Miguel Zelada contribuyeron a fortalecer al equipo y a construir una identidad basada en la exigencia de títulos. Al mismo tiempo, la relación con Telesistema Mexicano, posteriormente Televisa, amplifica la presencia del América en los medios de comunicación y alimentó una rivalidad que trascendió lo deportivo.

Sin embargo, el crecimiento del club también estuvo acompañado de controversias. La relación entre el poder económico de Televisa y la propiedad del América alimentó durante décadas las acusaciones de favoritismo arbitral, aunque estas percepciones no deben confundirse con hechos demostrados. Uno de los episodios más recordados ocurrió en la final de la temporada 1984-85 ante Pumas, disputada en tres partidos, cuyo encuentro definitivo en Querétaro quedó marcado por las decisiones arbitrales de Joaquín Urrea y las posteriores polémicas.

La rivalidad con Chivas también alcanzó uno de sus momentos más tensos en las semifinales de la temporada 1982-83, cuando una batalla campal entre jugadores y cuerpos técnicos provocó la suspensión del encuentro. Un año después, América se tomó revancha deportiva al vencer al Guadalajara en la final de la campaña 1983-84, reforzando una rivalidad que se convertiría en una de las más importantes del fútbol mexicano.

Así, la gestión de Emilio Azcárraga Milmo transformó al América dentro y fuera de la cancha. Su apuesta por la inversión, las figuras internacionales, la infraestructura y la exposición mediática contribuyó a construir al club moderno: una institución acostumbrada a competir por títulos, admirada por millones y, al mismo tiempo, objeto constante de críticas y controversias.

El nacimiento de las “Águilas”

El 20 de septiembre de 1981 marcó un antes y un después en la historia del Club América: nacieron oficialmente las Águilas, una identidad que acompañaría a una de las etapas más exitosas de la institución. Con una combinación de futbolistas mexicanos de carácter y figuras extranjeras de gran calidad, el equipo construyó una generación ganadora que convirtió al Estadio Azteca en una de las plazas más temidas del fútbol nacional.

Durante aquella década, América conquistó cinco títulos de Liga, incluyendo los campeonatos de las temporadas 1983-84, 1984-85, Prode 1985, 1987-88 y 1988-89. A ese palmarés se sumaron dos títulos de Campeón de Campeones y una Copa de Campeones de la CONCACAF en 1987, consolidando al conjunto azulcrema como una de las grandes potencias del fútbol mexicano.

Uno de los momentos más recordados llegó en la final de la temporada 1983-84, conocida como la “Final del Siglo”, frente a las Chivas del Guadalajara. Después de empatar en el partido de ida, la vuelta en el Estadio Azteca estuvo marcada por la tensión, la expulsión de Armando Manzo y un penal a favor del Rebaño. Sin embargo, el arquero Héctor Miguel Zelada se convirtió en héroe al detener el disparo de Eduardo Cisneros. América aprovechó el impulso y ganó 3-1, para imponerse 4-3 en el marcador global y levantar el título ante su máximo rival.

La temporada siguiente, las Águilas volvieron a demostrar su carácter al enfrentarse a los Pumas de la UNAM en una final que necesitó un tercer partido de desempate, disputado en el Estadio Corregidora de Querétaro. En medio de la polémica arbitral, América se impuso 3-1 con una destacada actuación de Daniel “Ruso” Brailovsky, quien marcó dos goles, para conquistar el bicampeonato.

El dominio azulcrema se extendió hacia el cierre de la década bajo la dirección técnica de Jorge Vieira. Con futbolistas como Gonzalo Farfán, Antonio Carlos Santos, Carlos Hermosillo y el joven Luis Roberto Alves “Zague”, América conquistó las finales de las temporadas 1987-88, frente a Pumas, y 1988-89, ante Cruz Azul, para conseguir un nuevo bicampeonato y reafirmar su protagonismo.

Entre los grandes referentes de aquella generación destacó Alfredo Tena, conocido como “El Capitán Furia”, líder de la defensa y símbolo del carácter americanista. También sobresalió Zelada, recordado por sus actuaciones decisivas; Carlos Hermosillo, por sus goles en momentos importantes; y Antonio Carlos Santos, por su talento y creatividad en el mediocampo.

Así, la década de los 80 no solo dejó una colección de títulos para el América: también consolidó una identidad reconocible, construida alrededor de la exigencia de ganar, la presencia de grandes figuras y una rivalidad permanente con otros protagonistas del futbol mexicano. Las Águilas encontraron en aquellos años una de las épocas más emblemáticas de su historia.

El inicio de los torneos cortos y la conquista de Sudamérica

La llegada de los torneos cortos en 1996 representó una etapa complicada para el América. En el Invierno de ese año, el equipo vivió una de sus peores campañas en décadas, sufrió una goleada de 5-0 ante Chivas y quedó fuera de la Liguilla por primera vez desde la temporada 1980-81, poniendo fin a una racha de 16 clasificaciones consecutivas.

Aunque el conjunto azulcrema recuperó protagonismo en los años siguientes, sus grandes actuaciones comenzaron a trascender las fronteras mexicanas. En 1998, América se convirtió en el primer equipo mexicano en avanzar a la segunda ronda de la Copa Libertadores, torneo en el que comenzó a escribir una historia de enfrentamientos memorables ante clubes sudamericanos.

El punto más alto llegó en la edición del año 2000. Con Cuauhtémoc Blanco como una de sus principales figuras, América alcanzó las semifinales después de protagonizar una goleada histórica de 8-2 sobre Olimpia de Paraguay, eliminar al América de Cali y superar al Bolívar. En la serie ante el conjunto colombiano, Blanco marcó los tres goles del triunfo americanista por 3-2 en el partido de vuelta de los octavos de final.

En semifinales, las Águilas estuvieron cerca de protagonizar una remontada histórica frente a Boca Juniors. Después de perder 4-1 en Argentina, ganaron 3-1 en el Estadio Azteca, pero un gol de Wálter Samuel impidió que la eliminatoria llegará a la definición por penales. A pesar de la eliminación, aquella participación consolidó al América como uno de los clubes mexicanos más competitivos en el escenario continental.

El fin de la sequía y una nueva generación campeona

Después de 13 años sin conquistar la Liga, América volvió a levantar el título en el Verano 2002. Bajo la dirección de Manuel Lapuente, el equipo protagonizó una remontada inolvidable en la final ante Necaxa. Tras perder 2-0 en la ida, las Águilas ganaron 3-0 en la vuelta, disputada en el Estadio Azteca, gracias a los goles de Christian Patiño, Iván Zamorano y Hugo Castillo, autor del tanto de oro en el tiempo extra.

La institución volvió a celebrar en el Clausura 2005, cuando el equipo dirigido por Mario Carrillo conquistó el campeonato tras vencer a Tecos con un marcador global de 7-4. Figuras como Cuauhtémoc Blanco, Claudio López, Kléber Boas, Pável Pardo y Guillermo Ochoa formaron parte de una plantilla que también ganó el Campeón de Campeones y estableció una racha de 28 partidos consecutivos sin perder en la Liga.

En el plano internacional, América conquistó la Copa de Campeones de la CONCACAF en 2006, tras derrotar a Toluca en la final, y alcanzó las semifinales de la Copa Libertadores en 2002 y 2008. En esta última edición protagonizó una de las grandes sorpresas del torneo al vencer 3-0 al Flamengo en el mítico Maracaná, remontando la derrota sufrida en el partido de ida.

La remontada que marcó una época

En 2011 comenzó un nuevo proyecto deportivo con Ricardo Peláez en la presidencia deportiva y Miguel Herrera en el banquillo. La apuesta rindió frutos en el Clausura 2013, cuando América conquistó uno de los títulos más recordados de su historia frente a Cruz Azul.

Después de perder 1-0 en la ida y quedar en desventaja en el marcador global durante la vuelta, las Águilas igualaron la eliminatoria con goles de Aquivaldo Mosquera al minuto 88 y del portero Moisés Muñoz en tiempo de compensación. El partido se definió en penales, donde América se impuso para levantar el campeonato en una final que permanece entre las más emblemáticas del fútbol mexicano.

El equipo volvió a coronarse en el Apertura 2014, cuando remontó la final ante Tigres para ganar 3-1 en el global. En 2015, América también conquistó la Liga de Campeones de la CONCACAF, después de superar al Montreal Impact en una final que incluyó un contundente triunfo por 4-2 en Canadá.

El centenario y el dominio continental

En 2016, año de su centenario, América consiguió su segundo título consecutivo de la Liga de Campeones de la CONCACAF al derrotar a Tigres por un global de 4-1. Con ello, reforzó su condición de uno de los clubes más exitosos de la región.

Sin embargo, el equipo también atravesó etapas de irregularidad, con eliminaciones dolorosas en torneos nacionales e internacionales. La derrota ante Tigres en la final del Apertura 2016, así como las eliminaciones posteriores, evidenciaron las dificultades de mantener una plantilla competitiva en medio de la exigencia constante por conquistar títulos.

El regreso a la cima y el tricampeonato

La llegada de André Jardine al banquillo en 2023 abrió una de las etapas más exitosas de la historia reciente del América. En el Apertura 2023, las Águilas conquistaron el campeonato de Liga al vencer a Tigres por un global de 4-1, con tres anotaciones en el tiempo extra del partido de vuelta.

En el Clausura 2024, América defendió su corona y se convirtió nuevamente en bicampeón, tras derrotar a Cruz Azul por un global de 2-1. Además, conquistó la Supercopa de la Liga MX en junio de ese año, al vencer 2-1 a Tigres.

La hazaña alcanzó una dimensión histórica en el Apertura 2024. Después de avanzar desde el play-in, eliminar a Toluca y Cruz Azul, y superar a Monterrey en la final, América consiguió su tercer campeonato consecutivo de Liga. El triunfo representó el primer tricampeonato de un equipo en la era de los torneos cortos y reafirmó el dominio azulcrema en el fútbol mexicano.

La racha de finales consecutivas continuó en el Clausura 2025, pero Toluca impidió que América conquistara un cuarto título al imponerse por un global de 2-0. Posteriormente, las Águilas atravesaron nuevas eliminaciones en torneos nacionales e internacionales, recordando que incluso una de las instituciones más laureadas del país debe reconstruirse constantemente para mantenerse en la cima.

Desde sus grandes noches en la Copa Libertadores hasta el histórico tricampeonato, América ha vivido décadas de éxitos, remontadas y decepciones. Una historia que explica por qué el conjunto azulcrema se mantiene como uno de los clubes más seguidos, discutidos y exigidos del fútbol mexicano.

América Femenil: de su nacimiento al protagonismo internacional

El Club América Femenil se ha consolidado como uno de los equipos protagonistas de la Liga MX Femenil desde el nacimiento del torneo profesional en México. Fundado formalmente el 5 de diciembre de 2016, el conjunto azulcrema ha construido una historia marcada por títulos, figuras internacionales y una presencia cada vez más importante dentro del futbol femenino.

Los primeros pasos y la primera estrella

Para afrontar el torneo inaugural de la Liga MX Femenil, en el Apertura 2017, la directiva apostó por el entrenador Leonardo Cuéllar, exseleccionador nacional. El equipo disputó su primer partido oficial el 29 de julio de ese año y comenzó su camino con una victoria de 1-0 frente a Tijuana. Desde sus primeras temporadas, jugadoras como Daniela Espinosa se convirtieron en referentes de la institución.

El crecimiento deportivo pronto se tradujo en resultados. En el Apertura 2018, América alcanzó su primera final y se enfrentó a Tigres, uno de los equipos más fuertes del campeonato. Después de un empate global de 3-3, las Águilas conquistaron su primer título de Liga MX Femenil al imponerse en la tanda de penales por 3-1 en el Estadio Universitario, en una de las primeras grandes conquistas de su historia.

La llegada de Ángel Villacampa y una nueva etapa

En 2022, el club inició una nueva etapa con la llegada del entrenador español Ángel Villacampa. Bajo su dirección, América reforzó su apuesta por un futbol ofensivo y por la incorporación de talento nacional e internacional, con el objetivo de mantenerse en la pelea por los campeonatos.

La segunda estrella llegó en el Clausura 2023, cuando las azulcremas superaron a Pachuca por marcador global de 4-2. La final de vuelta, disputada en el Estadio Azteca, reunió a 58 mil 156 espectadores, una cifra histórica para un partido de la Liga MX Femenil en ese momento y una muestra del crecimiento de la afición por el futbol femenino.

2026: la tercera liga y la conquista de Concacaf

El Clausura 2026 representó otro capítulo importante para las Águilas. Después de perder el partido de ida por 1-0 ante Rayadas de Monterrey, América protagonizó una remontada en la vuelta al ganar 3-0 en el Estadio Ciudad de los Deportes. Los goles de Irene Guerrero, Geyse y Scarlett Camberos sellaron el triunfo global de 3-1 y le dieron al club su tercer campeonato de liga, después de los obtenidos en el Apertura 2018 y el Clausura 2023.

El éxito también trascendió las fronteras mexicanas. En mayo de 2026, América conquistó la Copa de Campeones W de la Concacaf tras vencer 5-3 al Washington Spirit en una final llena de goles. Aylín Aviléz, Geyse e Irene Guerrero marcaron para las azulcremas, mientras que un autogol en el tiempo agregado sentenció el encuentro. Con este resultado, América se convirtió en el primer club mexicano en ganar el torneo y aseguró su lugar en la Copa de Campeones Femenina de la FIFA 2027.

La temporada también tuvo reconocimiento internacional: el Club América fue nominado al premio de Mejor Club Femenino en el Balón de Oro 2026, organizado por France Football, junto con instituciones como el Barcelona, el Bayern Múnich, el Manchester City y el OL Lyonnes.

Figuras que marcaron el camino

A lo largo de su historia, América Femenil ha contado con futbolistas que se ganaron un lugar en la memoria de la afición. Daniela Espinosa fue una de las referentes de los primeros años; Casandra Cuevas destacó como una pieza importante del mediocampo, mientras que Kiana Palacios se convirtió en una de las máximas goleadoras de la institución.

En etapas más recientes, Scarlett Camberos ha sobresalido por su desequilibrio y capacidad ofensiva, y Sarah Luebbert se ganó el reconocimiento de los seguidores por su velocidad y entrega por las bandas. Con una combinación de figuras consolidadas y nuevas generaciones, las Águilas han fortalecido su identidad y su aspiración de mantenerse entre los equipos más importantes del fútbol femenino.

Palmarés del América Femenil

•⁠  ⁠3 títulos de Liga MX Femenil: Apertura 2018, Clausura 2023 y Clausura 2026.

•⁠  ⁠1 Copa de Campeones W de la Concacaf: temporada 2025-2026.

Con apenas unos años de historia dentro del fútbol profesional, América Femenil pasó de ser uno de los proyectos fundadores de la liga a convertirse en campeón nacional y continental. Sus conquistas reflejan tanto el crecimiento del equipo como la evolución del fútbol femenino mexicano, que continúa ganando espacio y reconocimiento.

 

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