“La persona antes que el algoritmo”: el papa León XIV pide que la educación frene la deshumanización
El papa León XIV pidió que la educación escolar y universitaria promueva un uso sabio de la tecnología y de la inteligencia artificial (IA), “colocando a la persona antes que el algoritmo”. Lo dijo en la Universidad Católica de Montevideo, durante la segunda jornada de su visita a Uruguay, dentro de su gira por Latinoamérica.
Ante representantes del mundo educativo, el pontífice usó los cinco sentidos como hilo conductor para hablar de educación, nuevas tecnologías y dignidad humana. Citó pasajes de su encíclica Magnifica Humanitas.
“El proceso de deshumanización que estamos viviendo es un desafío para nuestras instituciones escolares y universitarias”, afirmó en el Aula Magna. Pidió además armonizar las inteligencias técnica, emocional, social, espiritual y ecológica.
Retomó su discurso ante la Unesco del 25 de septiembre para advertir una contradicción: se atribuye inteligencia a los sistemas computacionales, pero cuesta reconocer la dignidad de las personas, cuyas vidas se miden por su eficiencia y se descartan cuando dejan de ser productivas.
Criticó que desechar, rechazar y menospreciar se haya vuelto algo aceptado. Recordó que las manos sirven para trabajar, acariciar y abrazar, pero también producen la guerra. Añadió que quien se siente abrazado por el Padre es un constructor de paz.
Sobre la educación católica, dijo que no puede funcionar en circuito cerrado. Debe escuchar a las familias, la sociedad civil, las autoridades y los sectores productivos y laborales.
Mensaje en la Plaza de la Independencia
Ante miles de personas y tras el discurso del presidente Yamandú Orsi, el papa sostuvo que el carácter laico del Estado debe garantizar un espacio donde creyentes y no creyentes convivan con libertad y respeto. Aclaró que esa neutralidad no exige confinar lo religioso al ámbito privado.
Destacó la pluralidad como parte de la historia uruguaya, en un país donde cerca de 40% de la población se declara no creyente.
Frente al monumento a José Gervasio Artigas, defendió la vida en todas sus fases. Dijo que quien “no ha nacido” ya pertenece a la familia humana y que su dependencia de la madre no reduce su dignidad ni la protección que merece.
Suicidio y atención a los enfermos
El pontífice habló de la soledad, la angustia y la pérdida de esperanza, que pueden llevar a una persona a no encontrar razones para seguir viviendo. Sobre el suicidio, afirmó que la atención sanitaria, los vínculos familiares y la cercanía de la comunidad son inseparables, y que nadie debería sentirse extraño entre los suyos.
Uruguay tiene la tasa de suicidio más alta de Latinoamérica: 19.16 muertes por cada 100 mil habitantes, según datos de 2025 del Ministerio de Salud Pública.
En un país que legalizó recientemente la eutanasia, dijo que la Iglesia quiere colaborar con quienes alivian el dolor cuando es posible y sostienen a la persona cuando no se puede eliminar.
León XIV habló también de su experiencia: fue operado el 13 de octubre de un tumor maligno y le extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho. Dijo estar agradecido por los cuidados recibidos y pensó en quienes no tienen medios para un diagnóstico oportuno o un tratamiento.
Aseguró que garantizar atención sanitaria a todos, sin importar sus recursos, es una responsabilidad de toda la sociedad. Quien enfrenta una enfermedad, agregó, sigue siendo miembro pleno de la sociedad y no pierde valor; su fragilidad hace más urgente que reciba asistencia y acompañamiento.
-
Ahora puedes decir en voz alta "Alexa, reproduce Radio BI" y también escucharnos en Spotify.
Síguenos en Facebook, Instagram, WhatsApp, X, TikTok y YouTube. Mantente informado en tiempo real.