Elecciones intermedias en Estados Unidos
El próximo 3 de noviembre, se llevarán a cabo las elecciones intermedias en Estados Unidos. En esa jornada se votará para renovar los 435 escaños de la Cámara de Representantes y un tercio de la cámara de senadores. Lo que resulte de la elección definirá la composición del poder Legislativo para la segunda mitad del mandato de Trump.
Esto implica que, si el partido republicano pierde la mayoría, se bloquearían las iniciativas de Trump, se abrirían investigaciones contra su administración, y podría recurrirse a la Enmienda 25; es decir, el recurso constitucional para destituir al presidente, por ser no apto para gobernar.
Actualmente, la Cámara de Representantes tiene 219 republicanos contra 214 demócratas, y un legislador independiente que suele apoyar a Trump. Igualmente, en el Senado, los republicanos tienen mayoría de 53 legisladores contra 45 demócratas; y dos senadores independientes que suelen apoyar a los demócratas.
De acuerdo a las encuestas, las preferencias electorales en Estados Unidos ponen -a nivel nacional- a los demócratas con una ventaja de 8 a 13 puntos. El responsable de esta caída en las preferencias para el partido Republicano es, básicamente, Donald Trump. La ciudadanía de aquel país resiente negativamente el manejo de la economía, el alza del costo de vida, la guerra contra Irán, la cercanía con el gobierno israelí, los archivos Epstein, la política de deportaciones, y la opacidad en el millonario gasto público.
Así, la aprobación de Trump ha caído hasta el 35%, la cifra más baja con la que cualquier presidente en Estados Unidos ha llegado a unas elecciones intermedias en la historia reciente de EEUU. La última vez que un presidente tuvo un escenario electoral así de adverso fue con Harry Truman, en 1946, en medio de la crisis económica de la post guerra.
Tal es la desesperación de Trump y los Republicanos que, en la pasada la convención republicana celebrada el 9 de septiembre en Dallas, el presidente prometió repartir cinco mil dólares a cada estadounidense adulto si el Partido Republicano lograba mantener la mayoría en el legislativo. El ‘Dividendo Trump', lo llamó el mandatario. Sin embargo, la agencia Reuters realizó una encuesta sobre la promesa, ahí se mostró que más del 60% de los estadounidenses rechazó el ‘Dividendo Trump’; el rechazo incluye a cuatro de cada diez republicanos encuestados.
El escenario inmediato es que muchos candidatos republicanos se están deslindando de Donald Trump, y están marcando distancia respecto a la figura presidencial y sus políticas. Igualmente, uno de los pilares de su voto electoral, el voto latino, se está evaporando rápidamente.
Ahora, la pregunta no es quién ganará la mayoría legislativa. Ese resultado es cada vez más claro en favor de los demócratas. La pregunta debería ser ¿Cómo va a reaccionar Trump ante esta derrota? Recordemos que la última vez que perdió las elecciones, movilizó a sus radicales para tomar el capitolio y amenazar de muerte a los integrantes del Colegio Electoral. De este modo, podemos anticipar que el rechazo a la derrota implique escenarios desastrosos para la democracia norteamericana. Se vienen semanas tensas.
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