La escasez de mujeres en presidencias municipales sigue siendo una cuenta pendiente en nuestra democracia. Aunque pueda no gustar, la deuda histórica no es una opinión subjetiva.
Lo que me llamó la atención es que nomás no vi la mentada fiebre mundialista, a menos que algunos anuncios, siempre en el tono cursi del “Sí se puede” y el “Vamos México”