Trump contra la democracia

El pasado jueves, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump apareció en las cadenas de televisión nacional en su país, y -en horario estelar- dio un discurso en el que buscaba la unidad nacional en torno a una idea central: la mentira sobre que le robaron la elección de 2020 para que ganara Joe Biden; lo que motivó el intento de Golpe de Estado y la toma del Capitolio el 6 de enero de 2021, por parte de una pandilla de terraplanistas que secuestraron y amenazaron de muerte a legisladores y a miembros del colegio electoral.

En su discurso del jueves, un Trump fiel a su estilo, tergiversó la verdad mezclando anécdotas con datos, tomando opiniones como si fueran hechos, confundiendo resentimientos con evidencias, y rematando con mentiras redondas. Entre lo más destacable, mencionó la intromisión de China, o de cualquier otra potencia extranjera, en el supuesto fraude electoral. Esta mentira del fraude ya fue desmentida no sólo en las urnas; también en los tribunales, recuentos, y auditorías, algunas realizadas por su propio gobierno.

Este discurso, más que servir como una queja por el pasado, sirve como una profecía para el futuro: el titular del ejecutivo siembra la duda sobre el funcionamiento democrático de su sistema electoral, porque sabe que las elecciones de medio término en noviembre no le serán favorables. Una forma en la que los mandatarios totalitarios desmantelan a la democracia es esa: si ganan en las urnas, las elecciones fueron limpias; pero, si pierden, las elecciones fueron fraudulentas. A partir de ahí, comienzan a reformar el entramado institucional para erosionar los contrapesos judiciales, legislativos, y electorales. En México ya vivimos algo parecido.

Pero el totalitarismo de Trump no va sólo en el terreno electoral y de las instituciones democráticas. También abarca la persecución judicial a la oposición y la criminalización de la disidencia. Paralelamente al discurso electoral de Trump, el mismo jueves, el gobierno norteamericano realizó una reunión en Washington, encabezada por el Secretario de Estado, Marco Rubio. A esta reunión se convocó a mandatarios y funcionarios de seguridad pública de varios países, con el pretexto de analizar “El resurgimiento del terrorismo político” y las formas de atacarlo desde la seguridad pública. 

A la convocatoria asistieron representantes de unos 60 países, con la ausencia de naciones como México, Brasil, o Colombia. El discurso inaugural de Marco Rubio se centró en combatir lo que él llama el terrorismo político de extrema izquierda. Ahí, insistió a los países convocados a endurecer las medidas de seguridad pública contra todo lo que sea o parezca de izquierda: organizaciones y acciones socialdemócratas, socialistas, y antifascistas. Es decir, todo aquello que en la mente de la élite política norteamericana cabe en el costal genérico de lo “woke”, de lo progresista y opositor al fascismo. 

Esto es una franca declaratoria de intenciones para preparar el terreno jurídico a fin de declarar como organizaciones o agentes terroristas a miembros de la oposición y de la disidencia política de Donald Trump, a tres meses y medio de unas elecciones en las que prevén ser derrotados. Es imposible no ver estas señales que apuntalan la plataforma totalitaria y fascista del gobierno de Trump. En este sentido, si el gobierno se declara contrario al antifascismo, básicamente se está autonombrando fascista. No es una opinión, es un hecho que muchos no están viendo. Somos testigos de la eclosión del huevo de la serpiente de un gobierno absolutista, pero con memes. Mal pronóstico para la democracia global.

Imagen

Alan Santacruz
Sección

Keywords

Radio BI, BI Noticias, Radiogrupo, Trump (1121), México, estado (1627), Nacional (406)

Balazo

En la opinión de

Título SEO

Trump contra la democracia

Editor Redacción

Activado

Retuitear Nota

Desactivado