Vientos de lucha en torno a los derechos más elementales
La salud, la educación, la vivienda, el agua, el medio ambiente, el trabajo, la libertad son algunos de los derechos humanos más elementales. En las semanas recientes hemos visto manifestaciones masivas en las calles y plazas públicas de diferentes países. En España, el derecho a la vivienda ha sido uno de los temas clave, frente a la especulación inmobiliaria. En Francia, Chile y Argentina, el derecho a la educación está siendo el tema central, ante las condiciones cada vez más precarias de sus sistemas educativos a raíz del abandono institucional que incluye la reducción del financiamiento a la educación pública. En México, el derecho al agua y el derecho a la salud han detonado las movilizaciones de esta semana.
En Guadalajara, la marcha por el agua congregó a más de 20 mil personas el pasado domingo 11 de octubre. Lo que exigían era atención a la crisis del agua que llevan por lo menos todo el año viviendo, recibiendo agua potable contaminada, que pone en riesgo la salud. Lo que encontraron fue una represión policial muy violenta, pese a que el gobernador había anunciado que la ciudadanía podía marchar en libertad. Hay todavía manifestantes vinculados a proceso simplemente por protestar. Y sí, todo ocurrió en la misma ciudad donde hubo un gasto millonario en torno al Mundial.
Al mismo tiempo, en todo el país continúan las movilizaciones de trabajadores del IMSS (Instituto Mexicano del Seguro Social) que exigen un aumento salarial digno y condiciones apropiadas de trabajo, ante la precarización del sector salud, que les ha exigido trabajar sin insumos y medicamentos suficientes, con instalaciones inadecuadas y sin el presupuesto que se requiere. Y sí, es el mismo personal médico que hizo magia en tiempos de pandemia para atender una crisis sanitaria sin precedentes. En ese tiempo, hasta se les nombró héroes, romantizando el sacrificio, pero ahora no se les responde con dignidad.
Como mencioné al principio de este comentario, lo que tienen en común todas estas protestas es la lucha por derechos humanos elementales: la salud, la educación, la vivienda, el agua, el medio ambiente, el trabajo, la libertad, entre otros, no son regalos que se piden, son derechos que todas y todos tenemos por el simple hecho de ser seres humanos. Pero en este mundo al revés, se criminaliza más a quienes alzan la voz para exigir los derechos que a quienes ponen los obstáculos para alcanzarlos.
Por cierto, no puedo cerrar sin recordar que ayer 17 de octubre conmemoramos el aniversario 73 del derecho de las mujeres al voto en México. Tampoco puedo cerrar sin invitarles a ver el Tiny Desk Concert, del que ya les he contado en ocasiones anteriores y que este jueves tuvo a Los Tigres del Norte con un poderoso mensaje de apoyo a la comunidad migrante. En fin, estas semanas y, muy especialmente, esta semana han sido dolorosas y esperanzadoras a la vez.
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