A menos de 300 kilómetros de casa
¿Qué nos indigna y por qué? Esa pregunta ha dado muchas vueltas en mi cabeza, a partir de lo que ha sucedido en estos días. El 5 de marzo, el colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco hizo una transmisión en vivo desde un rancho en el municipio de Teuchitlán, Jalisco, para comunicar que en ese lugar encontraron un campo de entrenamiento forzado y de exterminio, con fosas clandestinas, hornos crematorios, huesos y muchos objetos que alguna vez pertenecieron a personas.
El periodista Darwin Franco escribió en Zona Docs: "Hacer un recorrido por cada una de estas piezas es profundamente doloroso, pues como explicaban las madres en el video, ver tal o cual prenda dispara preguntas como, ¿era la prenda que usaban cuando les desaparecieron?, ¿era la ropa que llevaban a quienes aquí les quitaron la vida?"
Una de las fotografías que se difundieron en esos días y que capturó la atención fue de una montaña de zapatos, esa imagen de inmediato fue asociada con la que conocíamos, la de la montaña de zapatos de judíos en un museo de Auschwitz, que fue un campo de concentración en la II Guerra Mundial. Esta asociación también nos llevó a muchas y muchos a eso que decía Primo Levi, un escritor que sobrevivió al Holocausto: "Eso pasó, así que puede volver a pasar".
Pasamos mucho tiempo pensando que no era posible regresar a los horrores de la guerra, pero resulta que en pleno 2025 tenemos guerra de Rusia contra Ucrania, genocidio en Gaza, conflictos armados en Sudán y el Congo y unos niveles de violencia brutales en México. Lo triste es que nos hemos acostumbrado a vivir con eso, hemos normalizado lo que no es normal. Eso me lleva otra vez a Susan Sontag y su libro Ante el dolor de los demás, en el cual esta filósofa neoyorkina abordó la fotografía de la violencia, en relación con el sufrimiento y el dolor. Ahí decía Sontag que "la atención pública está guiada por las atenciones de los medios" y que, "en un mundo no ya saturado, sino ultrasaturado de imágenes, las que más deberían importar tienen un efecto cada vez menor: nos volvemos insensibles".
No dejo de pensar que, mientras ese colectivo de buscadores seguía encontrando los restos que, casualmente, no encontró el Estado, la atención pública estaba en otro lado, estaba condenando la iconoclasia de las feministas. Como dije la semana pasada, a muchas personas les indigna más un monumento pintado que los feminicidios. Parece que también les indigna más eso que saber que hay un campo de exterminio a menos de 300 kilómetros de casa, que también hay personas desaparecidas de muy cerca de casa y que son sus familias quienes están dejando su vida para emprender búsquedas que no les tocaba hacer, porque la responsabilidad por la seguridad de la ciudadanía es del Estado. Fueron los colectivos los que entraron, registraron y comunicaron a través de transmisiones en vivo en plataformas digitales. Hubo incluso un activista, Ángel Abundis, que desarrolló una plataforma de búsqueda para que otras familias de personas desaparecidas puedan identificar la ropa o los accesorios que encontraron, porque estos pueden ser indicios de que sus seres queridos estuvieron ahí.
Y aquí es importante hacer eco de los señalamientos que colectivos como Huellas de la Memoria han hecho, en torno al caso y a la vigilia de luto nacional de ayer: ese no es el lugar para los partidos políticos, porque los gobiernos de todos los niveles y todos los colores han sido parte de la impunidad, la corrupción, la negligencia y la incompetencia que nos tiene en este escenario de horror. Este es el momento para que hagan un ejercicio de autocrítica y para que dejen a las familias de personas desaparecidas vivir su duelo solas, así como no les ha importado dejarlas que busquen solas.
El trabajo del colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco puede seguirse en: https://www.facebook.com/profile.php?id=61555458753120
El reportaje "Teuchitlán: cuando la necromáquina opera impunemente", de Darwin Franco, puede leerse en: https://www.zonadocs.mx/2025/03/12/teuchitlan-cuando-la-necromaquina-opera-impunemente/?fbclid=IwY2xjawJB0SZleHRuA2FlbQIxMAABHQZht2wJkWfH9B350Su1UvV20f0NnJjx9vSh9T_mTu2-NHuFY0AgmiELWA_aem_UCJ4foQwuluUXJ1O-C7wRg
La plataforma de búsqueda que desarrolló Ángel Abundis está disponible en: https://rancho-izaguirre.abundis.com.mx/
El comunicado de Huellas de la Memoria está en: https://www.facebook.com/huellasmemoria/posts/pfbid022oVgJsgWtzoQHvSpYQiQEBSxQQ58DtJXCLcEnZbyaZhUWkzHmZYTJkENMAFtaVjYl
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