¿Qué pasará con el sector automotriz en Aguascalientes?
Desde hace casi cuatro décadas el sector automotriz, que está compuesto por dos grandes plantas armadoras y más de cien empresas proveedoras de autopartes, se ha convertido en el de mayor peso en el aspecto industrial y manufacturero de Aguascalientes y ya representa aproximadamente un tercio del PIB estatal. Dicho de manera muy didáctica, es el jugador más importante para la economía estatal.
Pero como le pasa a muchos otros sectores en el mundo, los cambios económicos, geopolíticos, económicos, energéticos y ambientales están reconfigurando el mapa global y aunque nos pueda parecer que eso está muy lejano visto desde un estado que tiene solo millón y medio de habitantes y mide 45 veces menos que, por ejemplo, Chihuahua, van a tener un impacto sobre nuestro entorno. Lo que hoy no sabemos es cómo será y hacia dónde irá.
Vale la pena empezar por los datos.
En el acumulado de enero-febrero de 2026, NISSAN ha vendido casi 45 mil unidades, es decir, cerca de 8% más que las ventas del primer bimestre del 2025, lo que le permitió consolidarse como la armadora preferida por el consumidor mexicano logrando vender 275 mil vehículos representando un aumento de 7.6% cuando colocó en el 2024, 255 mil vehículos. Esto ha permitido que esta marca suponga el 18% de ventas del mercado doméstico nacional y décimo tercero a nivel global. Digamos que hasta allí son buenas noticias.
Pero por distintas razones, entre las que destaca una mayor competencia, cambios hacia la electromovilidad, problemas de gestión y cierta obsolescencia en temas de diseño y modernidad, Nissan ha tenido que despedir a unas 20,000 personas en el mundo, no ha logrado una alianza con otra gran armadora japonesa, cerrará dos armadoras en México, una en Cuernavaca y otra en Aguascalientes. De hecho, nadie sabe qué pasará pero el director mundial de Nissan declaró que “todo puede pasar en este mundo loco”, incluso una eventual compra por parte de algún gigante chino.
Bueno ¿y qué tiene todo esto que ver con Aguascalientes? Una opción es que Nissan crezca cuando se encargue de producir lo que se hacía en Cuernavaca. Pero el problema es la otra planta, COMPAS, es decir, quién entrará al quite cuando se cierre en mayo. Hasta ahora han mostrado interés varios jugadores chinos y aquí está el problema.
Por un lado, México está en plena revisión del tratado de libre comercio con EEUU y por otro el gobierno federal está bajo la amenaza del gobierno norteamericano que no quiere nuevas inversiones chinas en su patio trasero.
Por tanto, el gobierno mexicano va a ser muy cauteloso y vacilante ante el escenario potencial de la venta de NISSAN a una marca china. De manera discreta, altos ejecutivos de la empresa creen que el gobierno japonés no los va a rescatar y ante el aumento de la competencia china, Nissan como marca global se encuentra en entredicho.
Si persiste la posición de la presidenta Sheinbaum de no incomodar al presidente Trump con inversiones chinas en México, deberá afrontar con urgencia qué hará si de pronto Nissan, segunda armadora en México en producción y exportación, pudiera pasar a manos de una marcha china. Y cuál será la señal hacia el gobierno de Aguascalientes si de pronto una empresa china intenta quedarse con la planta COMPAS que cerrará en mayo. ¿El gobierno federal facilitará esa operación o tratará de impedirla?
Por ahora, no hay respuestas y es muy difícil asegurar qué sigue pero las cosas no serán igual que siempre y Aguascalientes deberá estar preparado.
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