La reconstrucción del Partido Acción Nacional no será fácil pero tampoco imposible. Por fin la cúpula contempla que sin la participación de sus miembros y simpatizantes están perdidos.
La justicia lo señala como delincuente y el mundo teme sus desplantes. Por si fuera poco, las mujeres progresistas en Estados Unidos abominan su historial. Aún así, hoy Donald Trump es presidente electo.
La petrolera está quebrada y endeudada con “bonistas” nacionales y extranjeros. Para los mercados internacionales resulta absurdo que entreguemos petróleo a cambio de nada cuando debemos tanto.