La justicia lo señala como delincuente y el mundo teme sus desplantes. Por si fuera poco, las mujeres progresistas en Estados Unidos abominan su historial. Aún así, hoy Donald Trump es presidente electo.
Las técnicas de Donald Trump en su campaña son las del vendedor de ungüentos y pócimas mágicas; las del timador consumado. La primera andanada llega con la afirmación de Trump de que los cárteles de la droga podrían tumbar al presidente en 2 minutos.