¿Más carriles para reducir el tráfico? Una mirada económica a la ampliación de Colosio
El Gobierno del Estado anunció que la avenida Luis Donaldo Colosio, en su cruce con avenida Universidad, pasará de cuatro a cinco carriles con una inversión de 19.24 millones de pesos. El objetivo, según se señala, es agilizar el flujo vehicular mediante un tercer carril que reduzca tiempos de espera en este cruce.
La lógica parece sencilla, más carriles deberían significar menos tráfico. Sin embargo, desde la economía, esta relación no siempre se cumple. Muchas ciudades han observado el mismo fenómeno, se amplían vialidades, pero la congestión regresa en poco tiempo. Incluso en el caso de Aguascalientes, lo hemos visto de manera tangible, como en la avenida de segundo anillo, y sus múltiples incorporaciones y salidas.
Desde la economía clásica, los individuos buscan maximizar su bienestar; en movilidad, esto se traduce en elegir la ruta más rápida. Cuando una vía se amplía, conductores que antes utilizaban otras rutas, viajaban fuera de horas pico o incluso empleaban transporte público cambian su decisión y se concentran en la nueva infraestructura. Este fenómeno, conocido como triple convergencia, implica más usuarios, más viajes y más cambios de ruta, por lo que la capacidad adicional se llena rápidamente y la congestión reaparece.
Desde la teoría de juegos, este resultado se asemeja a un equilibrio de Nash: cada conductor toma la decisión que parece mejor de manera individual —usar la vía más amplia— sin considerar que todos harán lo mismo. El resultado colectivo es peor: más tráfico y más tiempo perdido.
Los datos del Índice de Movilidad Urbana del IMCO (2019) ayudan a entender este comportamiento. En Aguascalientes, 35.2% de los viajes se realizaban en vehículo privado, por encima del promedio nacional, mientras que solo 26.1% utilizaba transporte público. Además, 98% de los viajes eran intramunicipales o hacia municipios cercanos, lo que concentra la movilidad en pocos corredores viales. Esto significa, que las personas no solo se trasladan al interior del municipio de Aguascalientes, sino de diversos municipios aledaños.
Esto no significa que la obra en Colosio no tenga beneficios puntuales. Probablemente mejore la circulación en el corto plazo, como muestran diversos estudios; sin embargo, en una ciudad con crecimiento poblacional constante, esta medida será apenas paliativa. Una alternativa más eficiente es reducir la presión sobre el automóvil mediante servicios de transporte que conecten zonas habitacionales con parques industriales, centros empresariales y educativos, concentrando la demanda en transporte colectivo. A ello se suma la construcción de vías alternas y una mejor conectividad que distribuyan los flujos vehiculares y eviten la concentración en pocos corredores.
Incluso, valdría la pena preguntarse si no sería más eficiente permitir que diversas rutas de transporte utilicen la avenida Colosio, en lugar de incrementar los carriles. Desde la economía, la conclusión es clara: más carriles no siempre significan menos tráfico. Sin una planeación integral, la nueva capacidad simplemente atrae más autos… y el tráfico vuelve.
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