Se queja de que no tomaron en cuenta sus estudios de maestría, los cuales nunca presentó; TLE desecha su impugnación
“De todo hay en la viña del señor”, reza el viejo adagio y como ha quedado demostrado, este podría actualizarse a “de todo hay, en las listas del judicial”.
E incluso en las inconformidades se reflejan de todo tipo de argumentos, algunos de los cuales han sido aceptados, pero otros rechazados, por notable improcedencia.