Aunque parten de ideologías opuestas, tienen por común denominador la creencia de que la voluntad ciudadana no es lo suficientemente apta para elegir quien debe ejercer el poder público.
La escasez de mujeres en presidencias municipales sigue siendo una cuenta pendiente en nuestra democracia. Aunque pueda no gustar, la deuda histórica no es una opinión subjetiva.
Anular una elección significa que los tribunales cancelan una votación porque las reglas del juego se rompieron de forma tal que sus resultados ya no son confiables.