La violencia en el país no para, y para desgracia de nuestro estado, encabezamos la lista de homicidios dolosos. Los últimos años vivimos una guerra constante, una que nunca habíamos imaginado.
En el antiguo régimen, la organización de los procesos electorales estaba a cargo del poder ejecutivo federal. Todo estaba controlado por el ejecutivo.
El PRI está ante el reto de demostrar que todavía representa algo más que el mercadeo político, la gestión de un exiguo presupuesto, o la súplica de candidaturas destinadas a la derrota.
Cada día, la mañanera se pone más interesante. No es broma ni una observación de algún fan del Presidente, ni siquiera de un experto en metalenguaje, es simplemente participar en un juego de interpretaciones.