El control enérgico que tiene el gobierno federal sobre los medios de
comunicación y el manejo de la propaganda y publicidad pueden atemperar el impacto de las noticias.
Para Rusia, el problema son sus militares. Son los peores luchadores. Perderán tiempo y vida, en el mejor de los casos, o morirán sin ganar nada para su país. Después de todo, no quieren pelear porque la guerra no tiene sentido.
La alta cúpula del ejecutivo parece desgranarse con la salida de personajes que han mantenido visiones conciliadoras, autocríticas, y moderadas, dejando en el poder a una casta de radicales y aduladores del régimen.
En días pasados, la seguridad informática de la Secretaría de la Defensa Nacional fue vulnerada, presumiblemente, por un grupo de piratas cibernéticos conocidos como Guacamaya.