Van por dientes "tecnológicos" para verificadores de la PROESPA
Se modificará la ley para el uso de herramientas tecnológicas
Son las siete de la mañana cuando Samara Martínez se desconecta, una vez más, de la máquina que la mantiene con vida. La sala está en silencio, salvo por el zumbido rítmico del equipo. Diez horas diarias así. Diez horas que no mejoran nada, solo aplazan lo inevitable.